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Incertidumbre sobre la capacidad de absorción de España del fondo de recuperación aprobado por la UE

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julio 21, 2020

La UE acuerda un presupuesto histórico con un instrumento temporal de recuperación de 750.000 millones para seleccionar proyectos entre 2021-2023 donde España será uno de los grandes receptores. España ha de demostrar que es capaz de absorber estos fondos basados en prioridades estratégicas y la experiencia de los últimos años no ayuda.

El reparto, que se hará según la propuesta de la Comisión, implica que España recibirá 140.000 millones de este fondo y más de 70.000 millones de euros en subvenciones (transferencias directas).

Es una gran noticia para la UE (todos) que demuestra su voluntad, tras mucha negociación, para apoyar a aquellos países más castigados por la pandemia.

A partir de ahora, cada país ha de enviar su plan nacional de recuperación con las inversiones que se beneficiarán de este fondo. La Comisión y el Consejo lo validarán, así como su seguimiento y el análisis cumplimiento de los objetivos propuestos.

La experiencia del Semestre Europeo

El marco de referencia de esta coordinación y seguimiento de planes de inversiones y reformas es el que ya se empezó en 2012 con el Semestre Europeo donde se coordinan, y controlan, las políticas macro económicas de los Estados Miembros. Así, cada año, cada país envía su Plan Nacional de Reformas y la Comisión y el Consejo aprueban y formulan las “recomendaciones específicas país”. En general, el progreso de cumplimiento de esas recomendaciones ha sido bajo para todos los Estados miembros. En el caso de España en las última recomendaciones país antes de la pandemia se ponía de relieve el leve avance en el control de las finanzas públicas, la temporalidad del mercado laboral, la reducción del abandono escolar, la inversión en innovación y la coordinación entre administraciones. No obstante, la Comisión insiste en reforzar esta coordinación ligando las reformas propuestas con los fondos de cohesión y así, se podría solicitar la priorización de inversiones en estos ámbitos con fondos FEDER y FSE.

La cooperación entre administraciones vuelve a ser clave

En especial, en estos Planes Nacionales de Reforma, se observa muy poca intervención de las Comunidades Autónomas, ya que todas las propuestas emanan de ministerios y entidades publicas estatales. He sido testigo de que esta falta de colaboración y pienso que no es falta exclusiva del Gobierno y de la Administración General del Estado,que centraliza el informe, si no que, son las propias CCAA las que no participan activamente con todo su potencial. Quizá, la falta de incentivos o la débil sensación de las CCAA de ser un elemento importante en la elaboración del Plan sea una causa de ello. La mejora de la colaboración AGE-CCAA es una vez más fundamental para mostrar el avance y el potencial de las inversiones y reformas que se lleven a cabo.

La capacidad de absorción de España en proyecto estratégicos

Viene una asignación muy importante de recursos en los próximos años. Sin embargo, su selección y lo más importante el desembolso del dinero vendrá a través del presupuesto europeo que en los últimos años se le está atragantando a España. La gestión de los fondos europeos es, si cabe, compleja, pero ya se ha visto que en muchos casos esta dificultad es auto impuesta por las autoridades españolas a la cual se le considera muy “garantista” a nivel europeo y, en algunas ocasiones, se imponen varios niveles de control dificultando mucho la gestión. Y segundo, la falta de proyectos estratégicos, tanto en cantidad como en calidad impide la absorción de fondos priorizados en fomento de la inversión en innovación, crecimiento empresarial, digitalización y descarbonización de la economía y mitigación del cambio climático. España está padeciendo el cambio estratégico de los fondos europeos de hace unos años, en especial en aquellos países que dejaban de ser los menos desarrollados. Este cambio estratégico ha pasado de financiar infraestructura básica (transporte, edificios de servicios públicos) a poner en foco en financiar infraestructura de I+D y derivados relacionados con la economía del conocimiento.

España ha de demostrar una gran capacidad de absorción en proyectos prioritarios inversión relacionados con la economía del conocimiento, la digitalización, la decarbonización de la economía, la energía o la mitigación del cambio climático. La experiencia de estos últimos años no ha sido muy positiva

El Plan Nacional de Recuperación que envíe España en los próximos meses ha de mostrar el deseo de todas las administraciones, empresarios y resto de agentes de poner en marcha proyectos estratégicos ambiciosos y, por otro lado, llevar a cabo una mejora de los sistemas de gestión y control de los fondos europeos en todas las administración españolas.

Es un desafío para España, administración, dirigentes políticos, empresarios, y agentes sociales proponer los proyectos estratégicos que ayuden a salir de la recuperación pero que sienten las bases para la transformación industrial y económica socialmente justa que tanto necesitamos y que nuestros socios europeos animan a alcanzarlo.

Autor: Santiago Donat, Public Sector Innovation and Management en Ayming

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