Choose your country site
Close

El Reino Unido después del Brexit: ¿Están las empresas británicas preparadas para operar en Europa?

Home > Insights y Noticias > Noticias > El Reino Unido después del Brexit: ¿Están las empresas británicas preparadas para operar en Europa?
Noticias
abril 21, 2021

Tras cuatro meses del acuerdo del Brexit, son muchas las empresas de Reino Unido que están implementando cambios para no sufrir consecuencias no deseadas en su actividad en Europa. 

Cómo se ven afectadas las empresas británicas tras el Brexit?  Analicemos algunos aspectos relevantes a tener en cuenta: 

Reino Unido después del Brexit: ¿Pueden las empresas británicas exportar en Europa?

Según el acuerdo comercial UE-Reino Unido y una nota informativa emitida el 8 de octubre de 2020 por la Unidad de Derechos de Aduana y Salida de la Agencia Tributaria española, a partir del 4 de noviembre de 2020, las empresas no establecidas en la UE, como es el caso de las empresas británicas, ya no podrán presentar declaraciones aduaneras (documentos DUA) en las que el exportador se identifique con un EORI vinculado a una empresa no establecida en la UE.

Esta advertencia se ha basado en dos hechos relevantes; la nueva definición de exportador en vigor desde el 31 de julio de 2018 que define al exportador como la persona establecida en el territorio aduanero de la Unión, y el hecho de la expiración del régimen transitorio dado por la normativa para la adaptación de los datos de la base EORI (Anexo II de la Decisión de Ejecución (UE) 2019/2151 de la comisión de 13 de diciembre de 2019).

En conclusión, la ley ya regulaba la imposibilidad de actuar como exportadores en la UE para las entidades no establecidas desde hace tiempo. Sin embargo, la Agencia Tributaria española lo estaba permitiendo en la práctica hasta el 4 de noviembre de 2020. No obstante, existen algunas alternativas para realizar operaciones de exportación en la UE siendo una empresa no establecida, como por ejemplo designar a una empresa establecida en la UE como exportador a efectos aduaneros, siendo un representante indirecto.

No obstante, es importante considerar que el verdadero propietario de las mercancías enviadas al extranjero sería la empresa no establecida que sería el exportador a efectos de IVA.

En este sentido, es importante tener en cuenta que la operación de exportación es un hecho imponible a efectos de IVA que obligaría a la empresa no establecida a darse de alta en el IVA en el país de la UE en el que se realiza la exportación.

Reino Unido después del Brexit: ¿Pueden las empresas británicas importar en Europa?

En la práctica, observamos que a las empresas no establecidas que tienen un número EORI de la UE se les sigue permitiendo realizar declaraciones de importación en la UE.

Sin embargo, según el Código Aduanero de la Unión (CAU), el declarante aduanero debe estar, en principio, establecido en el territorio aduanero de la Unión.

Por lo tanto, para evitar consecuencias imprevistas, las empresas no establecidas tendrán que revisar las opciones para realizar operaciones de importación en la UE, cumpliendo las normas del CAU. Para ello, deberán designar un representante a efectos aduaneros, que es el agente de aduanas que se establecerá en el territorio aduanero de La Unión, a través de la modalidad indirecta.

El representante indirecto presenta la declaración de aduana en su propio nombre pero por cuenta del importador. El representante indirecto actúa como declarante aduanero y es junto con el importador (la empresa no comunitaria) deudor de los derechos de importación.

Una vez más, es importante analizar la transacción a efectos del IVA. La importación es un hecho imponible a efectos del IVA, sujeto y no exento del mismo, que el contribuyente deberá pagar y podrá deducir.

El contribuyente será el verdadero propietario de los bienes, esto es la empresa no establecida que es el único sujeto con derecho a la deducción. Por lo tanto, también es aconsejable elegir el incoterm correcto. El incoterm DDP indica que el proveedor tiene derecho a disponer de los bienes en el momento de la importación.

También es importante analizar cuál sería el procedimiento correcto para recuperar el IVA pagado en la importación.

En este sentido, la importación en sí misma no es un hecho imponible que imponga el registro del IVA en el país donde se realiza la importación. Así, si no se realiza ningún hecho imponible adicional, debe aplicarse el procedimiento para los sujetos pasivos no establecidos en el Estado miembro de devolución sino en un tercer país con acuerdo de reciprocidad en materia de IVA.

Si en base a otras operaciones realizadas en el territorio de la importación, el registro del IVA se hace obligatorio, analizar la posibilidad de aplicar un sistema de aplazamiento del IVA a la importación puede ser interesante ya que la empresa no establecida podría evitar el pago del IVA en la entrada en aduana.

¿Deben las empresas británicas designar un representante fiscal a efectos del IVA cuando se registran en un país de la UE?

Los criterios para exigir un representante fiscal a las empresas no establecidas en la UE no son estándar, por lo que dependerán del país de la UE en el que la empresa no establecida pretenda registrarse a efectos del IVA. Por ejemplo, España, Austria, Italia y Polonia son algunos de los países en los que se exige la representación.

Bélgica, Croacia o Francia son algunos de los países que han hecho una exención de este requisito para las empresas británicas tras el Brexit.

El representante fiscal a efectos de IVA suele ser responsable solidario de la deuda en el país de registro de la empresa no establecida que representa.


En conclusión, las empresas británicas deben analizar detenidamente y con detalle el procedimiento o procedimientos correctos para realizar sus entregas dentro de Europa. Realizar operaciones de importación y exportación en Europa es posible siempre que se cumplan las disposiciones de la Ley de Aduanas según el UCC. Los Incoterms también son relevantes para este propósito.

Tras el Brexit, son necesarias las formalidades aduaneras en el territorio aduanero de la Unión, y también pueden solicitarse algunas autorizaciones previas por parte de determinadas organizaciones.

Además, en principio, el Acuerdo de Comercio y Cooperación entre la UE y el Reino Unido establece derechos cero para las mercancías entregadas en la UE desde el Reino Unido (y viceversa). No obstante, es importante comprobar si se cumplen las normas de origen y, en tal caso, preparar la correspondiente prueba de origen válida para presentarla en la aduana de entrada.

Por último, nos gustaría destacar la importancia del análisis del IVA de estas transacciones internacionales para evitar consecuencias no deseadas.

En Ayming somos expertos en transacciones internacionales. Podemos ayudarle a analizar las transacciones de su cadena de suministro desde una doble perspectiva (IVA y Aduanas) aportando el enfoque más práctico en nuestro asesoramiento a su empresa.

Sonia Álvarez Martín, Tax Director, Ayming. 

 

Mostrar comentarios

No hay comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *